Cartas para Kurosawa

Publicado por: Henry Alexander

Cartas para Kurosawa

Sobre Yo también no tengo piernas de Diego Armando Peña

Por Danny Arteaga Castrillón

El cine tiene la poderosa facultad de perpetuar lo imaginado, de otorgarle otras dimensiones a la realidad. Las pantallas, en ese contexto, se asemejan a portales u oráculos, donde se logra la alquimia de materializar lo invisible; de hacernos testigos de un movimiento impulsado por la emoción; de manipular el tiempo y otorgarle otros ritmos; de capturar lo fugaz, lo efímero, lo que nunca ha sido y hacerlo latente. Esto, asumiendo, sobre todo, que esa relación se presenta en la sala de cine, que es donde la hechicería es eficaz, como son más eficaces los rezos en un templo. El poemario Yo también no tengo piernas (2023), de Diego Armando Peña, sucede precisamente en ese hemisferio. Con mayor exactitud, en un intersticio entre el observador y la pantalla, en una franja de oscuridad apenas acariciado por la luz de los fotogramas. Allí se materializa esta poesía que nace del influjo de esa alquimia sobre la palabra y el lenguaje, pero de una que ya trae consigo un material divino, como lo es el cine de Akira Kurosawa.

El poemario atraviesa toda la obra del legendario realizador japonés. Cada poema corresponde a cada una de sus películas, en orden cronológico; aunque no solo con la pretensión de homenajear a Kurosawa o de simplemente trasvasar sus historias a un contenedor poético, sino de retener los efectos íntimos que resultan de la quieta interacción con la pantalla y su luz. Una manera de atrapar el asombro, la emoción y el devaneo que resulta de la experiencia de la espectadora con la obra del artista. Sí, de la espectadora-poeta; no es Diego Armando Peña quien se somete al efecto, sino el personaje que crea para ello: una mujer que desde la sala de cine, con fervor, establece esa relación estrecha y mágica con el realizador, y responde dirigiéndole una serie de cartas-poemas (“Hay demasiada oscuridad en la sala y poco espacio para rezar / pero te escribo una oración”) sobre el dolor, la belleza, el nacimiento, la existencia, la muerte y, por supuesto, sobre las películas mismas.

Todavía no preguntes   Akira

para qué una se apoltrona en una silla oscura

mira tu pantalla

y deglute uno a uno los píxeles que habitas

Todavía no

(“Madadayo – 1993”)

Aunque la lectura de Yo también no tengo piernas no obliga al visionado de los filmes de Kurosawa, sí nos tienta a revisitarlos, a palpar de nuevo el trazo del realizador con su lente, recordar sus obsesiones, sus temas. Tras ello, quizá, hallamos otros contornos en la imagen, otros secretos o murmullos, antes imperceptibles. También el sentido del poema se enriquece cuando recién se ha bebido de la película. Se atestigua, en todo caso, una simbiosis que le otorga al poemario una serie profunda de capas de sentido, que se multiplica además con los ecos intertextuales hacia otros autores, actores, obras, de dimensiones distintas del arte, como el mismo Kurosawa lo evidenció siempre en su cine.

Así, la poeta parece, desde su lugar en la sala, mirar oblicuamente la pantalla y retener un instante, un gesto, un encuadre, un plano que rime con su sentir, susceptible de transformarse en imagen poética y en sentidos más allá de los temas y devenir de las historias. Un zapato y las formas que su huella toma en los versos (“La leyenda del gran Judo”); un bosque andante, desde Shakespeare al Japón feudal (“Trono de sangre”), y que en el poema se convierte en reflexión sobre la quietud y el movimiento; el tránsito del blanco y negro a las miserias del color (“Dodes’ka-den”); los samuráis y su manera de sembrar muerte, junto con ese casi oxímoron de que para morir se requiere la intensidad de la vida (“Yojimbo”, “Sanjuro”)…, así, la poesía se nos va revelando, con cierta espontaneidad, como si las palabras hubieran brotado ahí mismo, en la sala de cine, sin pausa, sin transición, casi con la naturalidad de un pensamiento, iluminadas apenas por la luz de la pantalla cuando brotan del papel.

Me siento en la orilla de la butaca para pescar tus píxeles

      Akira

                  El lápiz me sirve de carnada y el papel de red

(“La nueva leyenda del gran judo – 1945”)

Es esa la manera de la espectadora de retener el espacio fílmico que habita el director, y amasar con ello su propio lenguaje, uno que adquiere el registro del rezo, de la letanía, y que alcanza incluso el fervor calmo y espiritual de la sabiduría oriental, que se hace notar sobre todo en los cierres agudos y delicados de cada poema (“No necesitamos de dios  Kurosawa / basta un aullido humano para sostener el mundo”), también en la interacción con la naturaleza (el árbol, el cucarrón, la oruga, la raíz, el agua… la tierra, sobre todo), donde se percibe cierta pretensión panteísta o de eternidad, que es donde se pone de manifiesto el tema transversal de la obra: la tensión entre la vida y la muerte.

Hay árboles como el balso que cuando van a morir

       [florecen

otros  los talados  para pedir ayuda gritan a todo el

       [bosque con sus troncos como bocas

                                 saben que la muerte es un acto público

(“Sanjuro – 1962”)

En efecto, la voz poética expresa una constante lucha a un mismo tiempo espiritual y terrenal contra la muerte o, mejor, la negación de la muerte o, mejor, una forma de retener la vida o, mejor aún, una manera de nombrar una muerte que se parece a la vida, a una resurrección, a un vuelo eterno. Esa tensión, por supuesto, alcanza al mismo Kurosawa. No solo hay en esta poesía un intento de cazar los ecos de su cine, sino también de retener a su realizador, que gravita como “ave sin piernas” en cada uno de los poemas, y se mantiene así, en un movimiento constante, justo en ese intersticio entre la espectadora y la pantalla, sobre las cornisas del verso, en la vibración de las imágenes poéticas o en la simple pronunciación de su nombre. Incluso ese segundo personaje al final del poemario, la aseadora de la sala, que tras hallar los escritos de la poeta dirige su propia carta a Kurosawa, parece, desde la sencillez de sus palabras, concederle un nuevo impulso de vida al realizador.

¿Qué resulta entonces, como vemos, de esa tensión entre la vida y la muerte?: la inmortalidad, sin duda, que es en últimas la humilde pretensión de esta obra.

Cuando llegue el fin del mundo te será fácil irte

Recostarás tu lomo sobre la brisa  extenderás tus yemas

     [hechas de imágenes

                                            y tocarás los dedos de la tierra

Ella y tú alcanzarán el cielo que ya se habrá unido con el

     [suelo

(“Sueños – 1990”)

Ese efecto, universal, espiritual, poético, no puede tener otro origen más que el mismo proceso de creación de Kurosawa, incluso desde la propia escritura de sus películas. Los poemas de Yo también no tengo piernas, no sobra decirlo, no existirían sin el material de esta filmografía. Por eso me gusta creer que mientras tejía sus fotogramas con ritmo determinista, el realizador tenía el propósito secreto, acaso ingenuo o esperanzador, de sembrar parte de su inmortalidad en los versos de una poeta y de un poeta, de este hemisferio, décadas después. Ella y él, desde la sombra, se limitaron tan solo a elegir con pasión los frutos que aún salpican de la pantalla.

****

RASHOMON (1950)

Nuestras piernas son la lengua de la tierra Akira
Somos parte de una boca que quiere cercenarse la
        palabra
                ¿Cómo vibraría el piso sin nuestras huellas?

Quizá si fuésemos como tú
ave sin pies que no conoce el suelo
el planeta sabría del silencio del reloj

Todos pataleamos o parloteamos al mismo tiempo
la esposa sometida el violador complacido
incluso el asesinado alarga su garganta y cruza la greda
                                                                          para gritar

Aunque la enterremos es bulliciosa la muerte
Tal vez si dejamos caer nuestros pasos al aire y nuestros
                    oídos a la tierra
                    Kurosawa escuchemos el silencio de nuestro mundo

CRÓNICA DE UN SER VIVO (1955)

Hoy amanecí con la vida Akira

Un bebé llora en la sala de cine
Tu anciano entiende que debe llevar a la humanidad a
Brasil para salvarla de las bombas
Tú y yo queremos calmar sus lágrimas
por eso quitamos el polvo del Sahara
drenamos el océano Pacifico y el océano Atlántico
incluso descorchamos una nube
                                            pero el llanto sigue ileso

Hemos sido egoístas de nuevo Kurosawa
El planeta merece salvarse también

El sosiego del recién nacido es inútil
Los otros espectadores preguntan
                  ¿por qué traen niños a una función de adultos?
pero no indagan cómo tirar al desagüe la radiación
o cómo mudar la tierra y en el trasteo refundir las bombas
Necesitaremos contratar un piscador para que separe
                  una a una nuestras células
                                 y les despulpe el plutonio

Tal vez la solución no sea más que estirar los brazos
y mostrarle las palmas al niño para que deje de llorar
           por todos nosotros
Él dormirá a gusto mientras la noche hecha de manos
           madure un mañana sin deformidades
El bebé sigue su llanto

Deberíamos ser sinceros
No hay lugar en que una bomba no se acomode
                                                                   pero hoy no
                   hoy amanecí con la vida     Akira


LA FORTALEZA ESCONDIDA (1958)

La gente se convierte en una oruga para buscar oro Akira
pero no hay noticia de que una oruga se transforme en
persona para manejar un coche

Es verdad que una piedra se oculta entre las piedras y
que un hombre entre los hombres
¿En este caso cómo hace el invertebrado para cargar el
                        ruidoso cuerpo de 206 huesos
                                  [sin que los demás escuchen?

Tal vez el oro enmascarado de leña responda
                                   Algo de metal tiene el bosque

Así a la oruga no le cuesta actuar su humanidad
pues algo de animal rastrero tenemos          Kurosawa
Quebramos el ataúd para reptar la tierra

Publicación original https://www.laraizinvertida.com/detalle-3302-cartas-para-kurosawa

El manto del silencio

Por Gustavo Gac-Artigas

En su poemario “Si lo hubiera sabido…” (Valparaíso Ediciones) Gustavo Gac-Artigas exploraba los siete mantos del terror: capas sucesivas de miedo, poder y sometimiento que han cubierto al individuo y a la sociedad. En este nuevo texto, “El manto del silencio”, el autor parece añadir un octavo manto, quizá el más inquietante de todos: aquel que no se impone por la fuerza, sino que se teje con nuestras voces selectivas y nuestros silencios cómplices. Más que una ruptura, este texto prolonga y radicaliza esa reflexión, desplazando el foco desde el terror visible hacia la responsabilidad íntima y colectiva de callar selectivamente.

La octava plaga que recorre el mundo y frente a la cual guardamos silencio o proferimos un fuerte grito para ocultar nuestro silencio y nuestra vergüenza.

No se trata de inhumanos degüellos en nombre de una religión o de bombas intentando eliminar a un pueblo; se puede elevar la voz en uno u otro sentido y guardar silencio.

No se trata de elevar la voz cuando se persigue al sin papeles, ilegal buscador de sueños, peligrosa profesión del ser humano; se trata de elevar la voz para ocultar nuestro silencio en el pasado, o nuestro silencio en el presente para expulsarlos de nuestros vecindarios en defensa del valor de nuestras viviendas.

No se trata de oponerse al secuestro de un dictador, aquel que en el pasado despertó nuestras simpatías, se trata del silencio en el cambio de opinión, se trata de que el elevar la voz es selectivo, no es el otro, es mi conciencia, mi voz y mi silencio.

No se trata de elevar la voz frente a los sueños locos de un imperio, se trata del silencio que nos hace cómplices de esos sueños locos.

Se trata de elevar la voz contra uno y guardar silencio cuando ese uno nos involucra.

Se trata de elevar la voz para denunciar la indignidad frente a la cola de lacayos, poderosos lacayos, que uno tras otro vienen a palacio a entregar oro, incienso y mirra para obtener favores del nuevo emperador y guardar silencio frente al nuevo orden mundial en curso, ese del cual formamos parte.

Se trata de elevar la voz celebratoria cuando uno de una minoría gana una elección y guardar silencio por lo que hicimos todo lo posible para detener su ascenso y, de todas formas, lo condenamos a ser la excepción, esa excepción que confirma nuestra vergüenza.

Se trata de la voz que silencia, que se oculta bajo el nuevo manto que recorre el mundo, el manto del silencio

del silencio

en el político

en el poeta

en el perseguido

en el silencio colectivo que da voz al nuevo manto del poder: “y un manto de silencio cubrirá el mundo”, cayendo la ira del déspota sobre nuestras cabezas, silenciándonos para siempre.

¿Para siempre?

Todo manto puede presentar una grieta y el manto del silencio no es la excepción. Los sin voz, aquellos sin rostro, de los que otros sin pertenecer se apropian, levantan su voz.

Siguen sin rostro, siguen siendo golpeados, siguen sufriendo, pero esta vez rompen el manto del silencio.

Son.

Existen.

Tienen voz.

Escuchemos su grito.

*Gustavo Gac-Artigas (1944). Poeta laureado, novelista, dramaturgo y hombre de teatro chileno. Miembro de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), del PEN Chile y del PEN América. Es miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y académico de la Academia Tomitana y de la Academia Universalis Poetarum.
Autora de la introducción:
Priscilla Gac-Artigas, PhD. Fulbright Scholar, Professor Emerita of World Languages at Monmouth University, NJ, Full Member of the North American Academy of the Spanish Language (ANLE), Corresponding Member of the Royal Spanish Academy (RAE), Member of Academia Tomitana & Academia Universalis Poetarum, Constanza Cultural Ambassador by Fondation Européenne & Académie Internationale Mihai Eminescu.

Pulicación original https://www.todoliteratura.es/noticia/62130/firma-invitada/el-manto-del-silencio.html

VII Premio de Poesía Hispanoamericana Francisco Ruiz Udiel

La editorial Valparaíso Ediciones S.L convoca el VII Premio de Poesía Hispanoamericana atendiendo a las siguientes bases:

1 – Podrán concursar en este premio autores de hasta 30 años de edad (nacidos después del 1 de enero de 1995), originarios de cualquiera de los países de América.

2 – Los originales presentados deberán estar escritos en español.

3 – El tema y la extensión serán libres, si bien debe tenerse en cuenta la habitual para un libro de poemas (mínimo recomendado de 60 páginas).

4 – Los originales presentados deberán ser inéditos. Si entre el momento de finalización del plazo de presentación y la concesión del premio, alguno de los trabajos presentados obtuviera otro premio, el autor deberá comunicarlo por escrito o correo electrónico a Valparaíso Ediciones a fin de que el Jurado no tenga en consideración el libro.

5 – Las obras estarán firmadas. No está permitido presentarse bajo pseudónimo o plica. El autor deberá de acompañar en la primera página del libro una nota biográfica y una fotografía reciente, indicando claramente los siguientes datos: nombre, apellidos, dirección postal, teléfono de contacto y dirección de correo electrónico.

6 – Los originales se presentarán en una única copia debidamente cosida o encuadernada, hasta el 20 de noviembre de 2025, a


Valparaíso Ediciones, Premio de Poesía Hispanoamericana,
C/ Fray Leopoldo, 7 Bajo, C.P. 18014 Granada (España)


pudiendo optar por enviarla a través de correo electrónico a la siguiente dirección:
premioruizudiel@valparaisoediciones.es

7 – El jurado estará compuesto por cuatro miembros: un representante de Valparaíso USA, un representante de Valparaíso Colombia, un representante de Valparaíso España y un autor de reconocido prestigio.

8 – El premio consistirá en la publicación del libro en la Colección de Poesía de Valparaíso Ediciones y será distribuido en España y Colombia. La editorial mantendrá y comercializará los derechos de la obra en cualquier idioma y podrá publicarla en sus otras filiales de Centroamérica y Estados Unidos en el caso de que lo considere oportuno, sin caducidad de los mismos. También publicará una edición electrónica de la obra ganadora. El autor percibirá los correspondientes derechos por la comercialización de su obra.

9 – El libro será presentado en el primer semestre de 2026. El autor se compromete a participar en los actos promocionales que pueda organizar la editorial, sin coste para el autor, con el fin de lograr la máxima difusión de su obra.

10 – El jurado podrá optar entre seleccionar un solo libro como ganador, declarar a dos libros ganadores ex-aequo o dejar desierto el premio.

11 – Una vez presentados, los trabajos no podrán ser retira dos antes de que el jurado emita su fallo, excepto en lo previsto en la base 4ª.

12 – Los trabajos no premiados en ningún caso serán devueltos a sus autores y serán destruidos tras la deliberación del jurado.

13 – La presentación a este premio supone la aceptación plena de sus bases.

Descarga las bases y la ficha del Premio de Poesía Hispanoamericana haciendo clic aquí.

Crean el Premio Hispanoamericano de Poesía José Mármol – Diario Libre

Con el objetivo de fomentar la creación poética y dar visibilidad a nuevas voces en el ámbito literario de habla hispana, se anunció este miércoles la creación del Premio Hispanoamericano de Poesía José Mármol, una iniciativa conjunta de la editorial española Valparaíso Ediciones y la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña (BNPHU).

El galardón, que se entregará anual, está dirigido a autores de todos los países hispanoamericanos y tiene como propósito la publicación y distribución de obras poéticas inéditas en español. Su primera convocatoria ya está abierta y cerrará el 15 de diciembre de 2025.

Un homenaje a una figura clave de la poesía dominicana

Este nuevo reconocimiento literario lleva el nombre del poeta y ensayista dominicano José Mármol, quien cuenta con una destacada trayectoria literaria tanto a nivel nacional como internacional. 

Mármol fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura de República Dominicana en 2013 y con el Premio Casa de América de Poesía Americana en 2012.

La elección de su nombre, según explicaron los organizadores, responde al deseo de rendir tributo a una figura considerada fundamental para la poesía contemporánea en español.

«José Mármol es un referente para la poesía hispanoamericana, una voz que los nuevos poetas reconocen y siguen, un maestro literario que ha obtenido reconocimiento en todas las latitudes de la lengua», aseguró Fernando Valverde, poeta y profesor de la Universidad de Virginia, en representación del Consejo Editorial de Valparaíso Ediciones.

El anuncio se realizó en un acto conjunto entre la editorial y la Biblioteca Nacional, donde se destacaron las implicaciones culturales del premio y su alcance internacional

En palabras de Valverde, esta iniciativa coloca al Caribe como epicentro de una plataforma para la diversidad literaria en lengua española. Desde la BNPHU, su director Rafael Peralta Romero celebró que el país sirva como punto de partida para un premio con estas características.

«Es motivo de satisfacción que la Biblioteca Nacional funja como punto de apoyo para un premio internacional que se anuncia desde República Dominicana y que lleva el nombre de un valioso escritor nuestro», sostuvo Peralta.

Por su parte, el propio José Mármol agradeció a las instituciones convocantes y resaltó la importancia del premio como una vía para proyectar la riqueza cultural y lingüística de Hispanoamérica.

«Quiero expresar mi agradecimiento a Valparaíso Ediciones y a la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña por respaldar una iniciativa que, junto a otros premios que promueve la editorial, ampliará la oportunidad para que nuevas voces poéticas de Hispanoamérica puedan ser conocidas y divulgadas, en favor del reconocimiento y proyección de la diversidad cultural y riqueza de la lengua española».

Bases y jurado

Los participantes deberán enviar libros inéditos en español, sin restricción de tema o extensión, presentados bajo seudónimo. Las propuestas deben enviarse en formato digital, a través de dos correos electrónicos: uno con el manuscrito y otro con los datos personales del autor, incluyendo una breve biobibliografía.

  • Las obras deberán enviarse al correo premiojosemarmol@valparaisoediciones.es.

El jurado estará presidido por José Mármol e integrado por un representante de la Biblioteca Nacional, un representante de Valparaíso Ediciones y un autor de reconocido prestigio internacional.

El premio consistirá en la publicación impresa y digital del libro ganador dentro de la Colección de Poesía de Valparaíso Ediciones, que también se encargará de su comercialización. El autor recibirá los derechos correspondientes por la venta de la obra, que será presentada oficialmente durante el primer semestre de 2026.

I PREMIO HISPANOAMERICANO DE POESÍA «JOSÉ MÁRMOL»

La editorial Valparaíso y la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, referentes en la promoción de la literatura como punto de encuentro de pueblos y civilizaciones convocan el Premio Hispanoamericano de Poesía “José Mármol”, atendiendo a las siguientes bases:

  1. Podrán concursar en este premio autores sin ninguna clase de limitación, procedentes de todas las naciones.

  2. Los originales presentados deberán estar escritos en español. El plazo de presentación de originales concluirá el día 15 de diciembre de 2025.

  3. El tema y la extensión serán libres, si bien debe tenerse en cuenta la habitual para un libro de poemas (mínimo recomendado de 60 páginas).

  4. Los originales presentados deberán ser inéditos. Se entiende por libro inédito aquel que no ha sido publicado, si bien algunos de sus poemas pueden haber aparecido en revistas físicas o digitales, hasta un veinte por ciento del total. Si entre el momento de finalización del plazo de presentación y la concesión del premio, alguno de los trabajos presentados obtuviera otro premio, el autor deberá comunicarlo por escrito o correo electrónico a Valparaíso Ediciones a fin de que el Jurado no tenga en consideración el libro.

  5. Las obras serán presentadas bajo pseudónimo o plica. Se enviarán dos correos electrónicos. En uno de ellos estará adjunto el libro únicamente con su título. En el segundo correo electrónico se adjuntará un documento con la identidad del autor en el que deberá aparecer su nombre completo, nacionalidad, edad, una biografía de unas 10 líneas, correo electrónico y teléfono de contacto.

  6. Los originales y las plicas se presentarán a través de correo electrónico a la siguiente dirección: premiojosemarmol@valparaisoediciones.es

  7. El jurado estará presidido de manera honorífica por el poeta José Mármol e integrado por un representante de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, un representante de la editorial Valparaíso y un autor de reconocido prestigio internacional.

  8. El premio consistirá en la publicación del libro en la Colección de Poesía de Valparaíso Ediciones. La editorial mantendrá y comercializará los derechos de la obra. También publicará una edición electrónica de la obra ganadora. El autor percibirá los correspondientes derechos por la comercialización de su obra.

  9. El libro será presentado en el primer semestre de 2026. El autor se compromete a participar en la entrega del premio y/o en los actos promocionales que pueda organizar la editorial, sin coste para el autor, con el fin de lograr la máxima difusión de su obra.

  10. El jurado podrá optar entre seleccionar un solo libro como ganador, declarar a dos libros ganadores ex-aequo o dejar desierto el premio.

  11. La presentación a este premio supone la aceptación plena de sus bases BASES.

Descarga las bases y la ficha del Premio de Poesía Hispanoamericana haciendo clic aquí.

XI Premio Valparaíso de Poesía

Premio Poesía Valparaíso Ediciones

La editorial Valparaíso Ediciones S.L. convoca el XI Premio Valparaíso de Poesía atendiendo a las siguientes bases:

1ª. Podrán concursar en este premio autores de hasta 30 años de edad (nacidos después del 1 de enero de 1995), de nacionalidad española o residentes en España.

2ª. Los originales presentados deberán estar escritos en castellano.

3ª. El tema y la extensión serán libres, si bien debe tenerse en cuenta la habitual para un libro de poemas.

4ª. Los originales presentados deberán ser inéditos, no habiendo sido publicados en todo o en parte tanto en papel como en Internet o medios análogos. Además, los libros presentados no podrán tener ningún tipo de carga de derechos de autor, ya sea por contratos con otras editoriales o por cualquier derecho adquirido por parte de terceros. El autor reconoce encontrarse en plena posesión de los derechos de su obra sin carga alguna. Si entre la finalización del plazo de presentación y la concesión del premio, alguno de los trabajos presentados obtuviera otro premio, el autor deberá comunicarlo por escrito o correo electrónico a Valparaíso Ediciones a fin de que el jurado no tenga en consideración el libro.

5ª. Las obras estarán firmadas. No está permitido presentarse bajo pseudónimo o plica. El autor deberá acompañar en la primera página del libro una nota biográfica y una fotografía reciente, indicando claramente los siguientes datos: nombre, apellidos, dirección postal, teléfono de contacto y dirección de correo electrónico.

6ª. Los originales se presentarán antes del 15 de noviembre de 2025 mediante el formulario destinado a ello en la web de la editorial en la sección Premios.

7ª. El jurado estará compuesto por poetas de reconocido prestigio y el director de la editorial Valparaíso. Sus nombres se darán a conocer en el momento del fallo del premio, que será antes de que finalice el año 2025.

8ª. El premio consistirá en la publicación del libro en la Colección de Poesía de Valparaíso Ediciones, con distribución en España, y una placa conmemorativa. La editorial mantendrá y comercializará los derechos de la obra en cualquier idioma y podrá publicarla en sus filiales de Colombia y Estados Unidos en el caso de que lo considere oportuno, sin caducidad de los mismos. El autor percibirá los correspondientes derechos por la comercialización de su obra.

9ª. El libro será presentado en el primer semestre de 2026. El autor se compromete a participar en los actos promocionales que entre enero y diciembre de ese año organizará la editorial, con el fin de lograr la máxima difusión de su obra.

10ª. El jurado podrá optar entre seleccionar un solo libro como ganador, declarar a dos libros ganadores ex-aequo o dejar desierto el premio.

11ª. Los nombres de los finalistas serán publicados junto con el título de las obras en las redes sociales de la editorial una vez que sean seleccionados con el prejurado designado por la editorial.

12ª. Una vez presentados, los trabajos no podrán ser retirados antes de que el jurado emita su fallo, excepto en lo previsto en la base 4ª.

13ª. Los trabajos no premiados en ningún caso serán devueltos a sus autores y serán destruidos tras la deliberación del jurado.

14ª. La presentación a este premio supone la plena aceptación de sus bases.

Granada, septiembre de 2025.

    Formulario para la participación en el XI Premio Valparaíso de Poesía

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    LA PROFUNDA VOZ QUE HABITA

    Un libro que lleva por título “Si lo hubiera sabido” entra en el tiempo de los recuerdos donde ese pasado irreal recorre el interior del poeta Gustavo Gac-Artigas y del sujeto lírico: “no es él quien se desangra/ es la humanidad”. Este verso agazapado entre versos me llevó a pensar en los motivos de esta vacuidad. El poeta pide por la libertad de sus palabras y eleva todo pedido a la súplica (…) A ti, lector, te pido no te defiendas/ esta historia no te ataca/te suplica.

    Hay una voz más profunda y es la de aquel que escribe como salvación: (…) se escribía en secretas páginas”. Todo aquello que se silencia, ruge en los versos y se transforma en un faro con su luz silenciosa recorriendo el mundo: hasta que encierren la última palabra,/enmudezcan el último verso. Es una lucha abierta contra la represión de la libertad de expresión. Una literatura comprometida, una literatura de resistencia ante la cual no habrá silencio.

    Gac-Artigas decide universalizar su postura y se puede apreciar una gran densidad lírica en el acto sublime del legado, en una metáfora donde el hecho de narrar se concentra en la palabra pluma, pero con absoluta confianza en el prójimo, ese tú que trasciende todo análisis. Yo te entrego mi pluma/ antes de caminar hacia el olvido/ tú/ yo/ nosotros.

    Aquello que late y latirá es la memoria colectiva.

    El libro continúa con una yuxtaposición de mantos, una secuencia de entidades distintas que va desde la imagen poderosa de “el manto rojo”, un tinte costoso de combate y que se vincula al derrame de sangre, como bien advierte en el verso citado en el primer párrafo; no es solamente una pérdida, es un acto de martirio que se debate entre dos cuestiones semánticas: colonizar o conquistar con idéntico final: someter.

    A pesar del horror, a los pueblos les pertenece la tierra; y es en el manto pardo donde una voz se alza y escribe: (…) quizá el horror nació con nosotros” y enumera los posibles orígenes y desgasta las posibles conexiones.

    Con exactitud y precisión las voces se suman y transitan la ceguera del alma que enmudece: (…) el manto rojo, verde, blanco y negro / se vistió de violencia / el lenguaje universal / el esperanto del terror (…)

    Difícil seguir respirando por este lado del mundo, parece decir aquel que habla junto al poeta hasta el contrapunto de identidades y entonces “el manto de franjas y estrellas”.

    No es la luz de los astros la que iluminan las franjas precisamente, sino una transición en busca de la conquista: (…) cerré las puertas del paraíso/ para preservar al privilegio de los elegidos/ en la tierra bendita de Dios (…)

    El cerrar las puertas es una exclusión del “locus amoenus” y también establece una barrera no aleatoria entre lo sagrado y lo profano, sino de protección; ya que si el espacio fuese abierto, implicaría un peligro hacia aquellos que protege. Todo transcurre en un lugar que se considera bendito, quizá por un dios pagano, pues la escritura en minúscula parece indicarlo.

    Así llegamos a la lectura de “El manto rojo con destellos dorados”, donde en la metáfora: «Vio la luz en el vientre de la tierra», aparece la idea del regazo maternal porque el cambio acontece desde el centro mismo, desde la necesidad de manifestarse ante el dolor, y prosigue: “La lucha revolucionaria desenrolló su ruta”. Lo gradual, lo desplegado se advierte con un verbo: desenrollar para las luchas sociales por venir.

    Gradualmente, Gac-Artigas llega al clímax con el Canto 6 “El manto de las dictaduras cubrió mi continente”. Aquí el manto es oscuridad, es control, es censura que llega con el posesivo “mi”; es una declaración de sentimientos y pertenencia; y, entonces, el manto es la metáfora que ilustra el autoritarismo. Se resume quizá en la personificación: “Los colores gritaban el pasado/ los colores hablaban con orgullo/ somos/seremos/soy”. Dos verbos potentes: gritar y hablar se unen a la historia de un continente y a la identidad manifiesta en el primer tramo de esta lectura: el pasado es de la comunidad y también su historia; pero allí no se queda, sino que se proyecta hacia una existencia futura. Todo se une en “soy”, se resume lo colectivo en lo individual en: memoria, identidad y pertenencia.

    En el último canto, “el manto blanco y azul se viste de rojo”. Me pregunto: ¿qué describe el poeta? Quizá hable de una nación, quizá de la pérdida de la inocencia que inicia pacíficamente, pero que finaliza en el rojo.

    Se lee: “El silencio grita/grita de dolor/se retuerce en las llamas”. Este oxímoron, donde la ausencia es presencia, donde la paz no es presencia. Aquí el sujeto lírico sostiene al poeta en la herida provocada de su voz interior, un agón que se debate.

    El último poema, «El ruego del poeta», lo atraviesa un verso: «Libera tu manto/ antes de que el dolor/ estremezca nuevamente al mundo». Aquello que parecía proteger fue una carga que debe ser abandonada. ¿Será aquella del pasado, la de la identidad o la de la verdad de considerar que existe?

    Hay una conexión ineludible entre el lugar del individuo y el destino de la humanidad; y es por ello que, para no entrar en el caos definitivo, el poeta propone que la inercia no contribuye y que el cambio contribuirá a la liberación.

    Puedes comprar el poemario en: https://valparaisoediciones.es/tienda/poesia/861-432-si-lo-hubiera-sabido.html

    Fernán Núñez vuelve a citar a la poesía: 600 manuscritos de 25 países optan al Premio María Rosal

    La segunda edición del certamen literario, impulsado por el Ayuntamiento y Valparaíso Ediciones, mantiene el nivel de participación internacional alcanzado en su debut.

    Cerca de 600 manuscritos procedentes de 25 países optan al II Premio Internacional de Poesía María Rosal, convocado por el Ayuntamiento de Fernán Núñez en homenaje a la reconocida escritora, natural de esta localidad cordobesa.

    La cifra se mantiene respecto a la primera edición, lo que confirma la consolidación de un certamen que, en apenas dos años, ha ganado peso y prestigio en el panorama poético internacional.

    La iniciativa, impulsada por el consistorio fernannuñense y la editorial Valparaíso Ediciones, vuelve a poner a Fernán Núñez en el mapa cultural, reafirmando su papel como espacio abierto a la creación literaria. Será precisamente esta editorial quien publique el poemario ganador en su Colección de Poesía.

    El plazo de recepción de obras finalizó el pasado 30 de junio, con una notable participación de autores de Hispanoamérica y España. Han llegado trabajos desde Colombia, Uruguay, Argentina, Venezuela, México, Perú, Ecuador, Guatemala, Cuba, Chile, República Dominicana, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Bolivia o El Salvador. También desde países europeos como Italia, Bélgica, Alemania, Austria, Ucrania, Francia, Rumanía o Dinamarca, e incluso desde lugares como Estados Unidos o Irak.

    El próximo 1 de octubre se darán a conocer los finalistas, una vez el prejurado haya evaluado todos los textos. El fallo definitivo llegará antes de que termine noviembre. El jurado, presidido por María Rosal e integrado por voces destacadas del ámbito literario, será el encargado de decidir qué autor o autora se lleva el premio, que se anunciará en un acto público en Fernán Núñez.

    El galardón está dotado con 2.000 euros y la publicación del libro ganador.

    En la primera edición, el valenciano Bernard Engel (1991) se alzó con el premio gracias a La estúpida belleza de las deflagraciones, un poemario “rompedor” que, según el jurado, construía “su propia cosmogonía emocional y sensorial, entre la realidad y el mundo onírico, la luz y la amargura, en una búsqueda a ciegas de palabras que den sentido y futuro”.

    Fundada en Granada en 2012, Valparaíso Ediciones se ha consolidado como una de las editoriales literarias más internacionales del ámbito hispano. Con presencia en Colombia y Estados Unidos, y distribución exclusiva en países como Perú, Argentina o Chile, su catálogo incluye nombres como Derek Walcott o Gabriela Mistral, premios Pulitzer como Jericho Brown, Rita Dove o Charles Simic, y figuras reconocidas como Claribel Alegría, Piedad Bonnett, Joan Margarit o Rafael Cadenas.

    Además de poesía, Valparaíso cuenta con colecciones de narrativa, literatura infantil, arte y una línea de investigación científica, respaldada por acuerdos con universidades de Europa y América Latina.

    Jorge Fernández Granados, V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros con ‘Materia oscura’

    Jorge Fernández Granados se alza con el V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros por ‘Materia oscura’, destacando entre cerca de 500 participantes de diversas nacionalidades en la celebración del legado de García Lorca

    El libro ‘Materia oscura’, del poeta Jorge Fernández Granados (Ciudad de México, 1965), ha resultado ganador del V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros ‘El duende, ¿dónde está el duende?’, convocado conjuntamente por el Ayuntamiento de este municipio del área metropolitana de Granada y la editorial Valparaíso Ediciones.

    Así se ha dado a conocer este miércoles, según ha informado Valparaíso Ediciones en una nota de prensa, en el Centro de Estudios Lorquianos de Fuente Vaqueros, coincidiendo con la celebración del ‘Cinco a las cinco’, que conmemora el 127 aniversario del nacimiento en esta localidad granadina del poeta Federico García Lorca.

    El jurado, compuesto por los poetas Ramón Martínez y Raquel Lanseros y la traductora y profesora Nieves García Prados, ha tomado su decisión por mayoría y ha destacado que el ganador se trata de un libro «dueño de una amplia tradición que no renuncia por ello a los temas más actuales, demostrando cómo la poesía puede ser la respuesta para algunas de las preguntas más inquietantes de nuestro tiempo».

    «El tono melancólico nunca se impone incluso cuando se afirma el final de un tiempo y la manera en la que, a una velocidad nunca vista antes, nos empezamos a convertir en historia pasada», han añadido. Jorge Fernández Granados es también traductor. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: ‘El arcángel ebrio’ (UNAM, 1992), ‘Resurrección’ (Aldus, 1995), ‘El cristal’ (Era, 2000), ‘Los hábitos de la ceniza’ (Joaquín Mortiz, 2000), ‘Principio de incertidumbre’ (Era, 2007), ‘Si en otro mundo todavía. Antología personal’ (Almadía, 2012) y ‘Lo innumerable’ (Era, 2018).

    Colabora en diversas revistas y periódicos como La Jornada Semanal, Poesía y Poética, La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, Viceversa y Letras Libres. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores (1988-89), del Instituto Nacional de Bellas Artes (1991-1992) y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (1992-93 y 1997-98). Ha recibido premios en el mundo de la poesía como el Internacional de Poesía Jaime Sabines, el Nacional de Poesía Aguascalientes, el Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer y el Nacional de Literatura José Fuentes Mares. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 2001.

    Consolidando ya su trayectoria en sus cinco años de historia, al premio de este año aspiraban cerca de 500 poemarios de casi una treintena de nacionalidades diferentes, principalmente de Hispanoamérica y España, y procedentes de países como España, Francia, Alemania, Estados Unidos, Portugal, Canadá, Italia, Rumanía, Bolivia, Venezuela, Colombia, Uruguay, Paraguay, México, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, El Salvador, Perú, Ecuador, Brasil, Argentina, Puerto Rico, Chile, Honduras, y Panamá, entre otros.

    El premio consistirá en la publicación del libro en la Colección de Poesía de Valparaíso Ediciones, y llegará a librerías en el primer semestre de 2026. En la primera edición, el poeta ganador fue el colombiano Ramón Cote, por ‘Libro de averías’, mientras que en la segunda ganó el argentino Boris Rozas, por ‘Lugares a los que volver con el buen tiempo’. La tercera edición fue ‘ex aequo’ por ‘Cuaderno del insomnio’, del ecuatoriano Christian Zurita (Quito, 1993) y ‘Reflexiones poéticas’, del belga Germain Droogenbroodt (Rollegem, 1944). En la cuarta edición resultó ganador el panameño Javier Alvarado (Panamá, 1982) con ‘Cuaderno inglés de poesía feminista’.

    II Premio Internacional de Poesía María Rosal

    El Ayuntamiento de Fernán Núñez, institución que tradicionalmente ha sido un espacio abierto a las diferentes manifestaciones artísticas y culturales, y la editorial Valparaíso Ediciones S.L. convocan el Premio Internacional de Poesía María Rosal, atendiendo a las siguientes bases:

    1- Podrán concursar en este premio autores/as de cualquier nacionalidad con obras escritas en español, con una extensión de entre 600 y 800 versos, y de cualquier temática.

    2- El plazo de presentación de originales será hasta el 30 de junio de 2025.

    3- Los originales presentados deberán ser inéditos, en Times New Roman o similar, 12 puntos a doble espacio. Si entre el momento de finalización del plazo de presentación y la concesión del premio, alguno de los trabajos presentados obtuviera otro premio, el autor/a deberá comunicarlo por escrito o correo electrónico a Valparaíso Ediciones a fin de que el Jurado no tenga en consideración el libro.

    4- Las obras serán presentadas bajo seudónimo o plica. Se enviarán dos correos electrónicos. En uno de ellos estará adjunto el libro únicamente con su título. En el segundo correo electrónico se adjuntará un documento con la identidad del autor/a en el que deberá aparecer su nombre completo, pasaporte o identificación nacional, nacionalidad, fecha de nacimiento, una biografía de unas 10 líneas, correo electrónico y teléfono de contacto.

    5- Los originales y las plicas se presentarán a través de correo electrónico a la siguiente dirección: premiomariarosal@valparaisoediciones.es

    6- El jurado estará compuesto por cinco miembros de reconocido prestigio en el campo de la literatura. Sus nombres se darán a conocer en el momento del fallo del premio, que tendrá lugar en el mes de noviembre de 2025.

    7- El premio consistirá en 2,000 euros para el autor/a, la publicación del libro en la Colección de Poesía de Valparaíso Ediciones, en España, Colombia y México, y los gastos de desplazamiento a Fernán Núñez para la entrega del premio en la primavera de 2026.

    8- La editorial mantendrá y comercializará los derechos de la obra. El autor/a percibirá los correspondientes derechos por la comercialización de su obra.

    9- El libro será presentado en el primer semestre de 2026. El autor se compromete a asistir a la entrega del premio y a los actos promocionales que pueda organizar la editorial o el Ayuntamiento, con el fin de lograr la máxima difusión de su obra.

    10- El premio, que podrá declarase desierto a juicio del jurado, no podrá ser dividido ni se contempla la posibilidad de reconocer accésit.

    11- Una vez presentados, los trabajos no podrán ser retira dos antes de que el jurado emita su fallo, excepto en lo previsto en la base 3ª.

    12- Los trabajos no premiados en ningún caso serán devueltos a sus autores y serán destruidos tras la deliberación del jurado.

    13- La presentación a este premio supone la aceptación plena de sus bases.